¡Que bien que aprendió la gente a caminar! Firme, derechito, sin trastabillar con las irregularidades del piso. Mirando fijo van, hablando por teléfono, te diré que vi alguno leyendo mientras caminaba. Pero siguen vacías las nubes, por más invitación, dos por uno, ofertas y descuentos, todos siguen ahí pegaditos al suelo.
¿Cuánta cátedra de locura universalmente valida haría falta para poder hacerles dejar volar esos sueños chiquitos y bajitos que molestan, de vez en vez, en alguna parada de colectivo? Vivimos sometidos, lo aceptamos y lo reproducimos. Pero esta bueno pensar que en cualquier momento podemos decir que no.
Hace falta más gente que aprenda a volar, siempre me lo reprocho en las abultadas paradas del 115.
1 comentarios:
Juan Salvador Gaviota!
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